El conflicto entre Vox y Somos Melilla, ambos integrantes del Grupo Mixto de la Asamblea de Melilla, ha alcanzado un nuevo nivel de tensión. El portavoz de Vox, José Miguel Tasende, ha anunciado que su formación presentará una demanda contra Somos Melilla por haber bloqueado, durante seis meses, el acceso a los fondos públicos que legalmente le corresponden como parte del grupo parlamentario. “Los problemas no están resueltos”, ha afirmado con rotundidad.
Todo esto viene de la pregunta que la portavoz del Gobierno, Fadela Mohatar, le realizó a Amin Azmani en el pleno del pasado viernes. «Usted me inquieta, me preocupa y me salta la curiosidad de cómo está siempre planteando continuamente el tema de la transparencia y ha acusado a este Gobierno de no cumplir con esas exigencias que establece la ley. Y yo me pregunto por qué ha tardado tanto en darle la información sobre el funcionamiento técnico y financiero del Grupo Mixto al señor Tasende. ¿Por qué tarda usted tanto en contestarle sobre la transparencia que usted tenía que tener como Grupo Parlamentario? Respóndame usted señor Tasende ¿Por qué no le ha dado a usted las cuentas?»
Tasende ha relatado que desde que su partido pasó a formar parte del Grupo Mixto, tras la marcha de uno de sus diputados (que se convirtió en ‘no adscrito’), han enfrentado continuas trabas por parte de Somos Melilla. Aunque finalmente lograron el acceso a la cuenta bancaria del grupo, el portavoz ha dejado claro que este avance no ha sido gracias a la colaboración del partido liderado por Amin Azmani.
“Somos Melilla ha dificultado desde el principio nuestra participación en la gestión económica del Grupo Mixto”, ha denunciado Tasende. Según ha explicado, pese a que ya ha transcurrido casi un año desde la incorporación de Vox al grupo, todavía no han recibido los fondos que les corresponden legalmente. Ante esta situación, ha anunciado que están preparando una demanda contra Somos Melilla para reclamar, de manera retroactiva, el dinero que aún no han percibido.
“Los problemas no están resueltos”, ha insistido Tasende, subrayando que la situación actual no solo afecta a la financiación, sino también a la gestión del personal del Grupo Mixto. En este sentido, ha apuntado que durante el pleno del pasado viernes se evidenciaron las tensiones existentes entre ambas formaciones, con intercambios de acusaciones que dejaron al descubierto un grave conflicto interno.
Una de las denuncias más graves realizadas por el portavoz de Vox ha sido que el líder de Somos Melilla, se habría negado a contratar a varias trabajadoras propuestas por Vox por el hecho de estar embarazadas. Esta acusación, de confirmarse, supondría una clara vulneración de derechos laborales y podría derivar en responsabilidades legales.
Además, en el pleno, Azmani habló de un posible caso de nepotismo por parte de Tasende al acusarlo de haber contratado a su hermana como parte del personal del Grupo Mixto. Esta intervención, desmentida por Vox durante la sesión plenaria, ha agravado aún más las diferencias entre ambos partidos, que parecen estar lejos de llegar a un acuerdo sobre la gestión compartida del grupo.
La convivencia forzada en el Grupo Mixto entre Vox y Somos Melilla, que ya partía de una base frágil, parece haberse deteriorado de manera irreversible. Las acusaciones cruzadas y la falta de cooperación han convertido lo que debía ser una fórmula de representación compartida en una fuente constante de conflictos.
Desde Vox insisten en que no van a cesar en su empeño por reclamar lo que consideran justo y Tasende ya ha adelantado que su equipo jurídico trabaja para presentar la demanda en los próximos días. Mientras tanto, Somos Melilla no ha emitido aún una respuesta oficial a las acusaciones, aunque se espera que Amin Azmani ofrezca su versión de los hechos en los próximos días.
La situación refleja un escenario político tenso en Melilla, donde las disputas internas entre partidos dificultan la normalidad institucional y generan incertidumbre sobre el funcionamiento del Grupo Mixto. Con una batalla legal en camino y nuevas polémicas en el horizonte, el conflicto entre Vox y Somos Melilla amenaza con prolongarse y afectar de manera directa a la actividad política en la ciudad autónoma.



